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La experiencia naval de Ernesto Dávalos Funes le permitió emprender en Estados Unidos

Ernesto Dávalos Funes
Jue, 03/04/2025 - 11:30

Motivado por la cercanía que, a lo largo de su vida, tuvo con los barcos, Ernesto Dávalos Funes decidió estudiar Ingeniería Naval en la ESPOL, carrera de la cual se graduó en el 2009.  Su padre y tíos trabajaron con barcos, en temas de mantenimiento y, a Ernesto, siempre le llamó la atención ese campo.

Actualmente, está desarrollando su empresa bajo el nombre CINADAV LLC, en Dallas (Texas) en Estados Unidos —donde reside actualmente— y cuyos servicios están relacionados con temas de construcción civil y naval, e inspecciones para empresas de seguros marítimos. Aunque indica que el camino de un Ingeniero Naval no es sencillo, pues conlleva mucho esfuerzo físico e intelectual para poder realizar todas las tareas y responsabilidades relacionadas con los barcos, sintió pasión por esta actividad desde muy joven.

Ernesto comenzó trabajando en astilleros navales locales, donde aprendió sobre los grandes mantenimientos que se realizan en los barcos.  Entre sus principales trabajos constan haber laborado con el Astillero Maridueña; la Autoridad Marítima Nacional; Transnave, donde ocupó el cargo de gerente de operaciones y afrontó retos en la gestión de operación de los barcos, realizando y aprobando inspecciones internacionales.  

Fue después de algunos años de haber adquirido experiencia, cuando decidió abrir una compañía:  PRONADAV S.A., donde realizaba el diseño, construcción y mantenimiento naval; con su empresa realizó algunos proyectos desde el diseño hasta la construcción de yates de lujo, que transportan pasajeros en las Islas Galápagos. 

Entre sus principales logros profesionales, menciona la construcción de cinco barcos, entre ellos, yates de lujo, remolcadores y barcaza; así como también haber obtenido certificaciones internacionales para los barcos que él operaba, cuyas inspecciones eran con inspectores europeos.

Ernesto Dávalos Funes

Sobre la ESPOL, afirma que tuvo grandes profesores, que siempre le gustó conocer sus opiniones sobre algún problema profesional y que, gracias a eso, pudo tenerlas presentes para aplicarlos de ser necesario.

Sobre el mayor aprendizaje adquirido en sus años de estudio en la ESPOL, Ernesto indica que fue entender que nada es imposible, tanto para temas intelectuales como de esfuerzos físicos.  Además, señala que tuvo la oportunidad de representar a la ESPOL en competencias atléticas, pues siempre le gustó el deporte.

A los futuros profesionales de la ESPOL, los invita a que siempre se planteen objetivos y metas en su vida profesional, que aprovechen en las aulas lo indispensable para que afuera, en el mundo, puedan desarrollar sus emprendimientos.  “Luchen por sus sueños todos los días y jamás olviden que cuentan con el apoyo de una gran institución que es la ESPOL”, señala Ernesto.